CRISIS DEL CORONAVIRUS

Casi 3,4 millones de personas en ERTE, pendientes de la prórroga del estado de alarma

El Partido Popular ha pedido al Gobierno que desvincule las medidas de empleo de la citada prórroga, que las liga "a la situación extraordinaria derivada de la COVID-19”

Personas afectadas por un ERTE por comunidades autónomas por fuerza mayor y por no fuerza mayor hasta el 30 de abril de 2020 / Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones

ANA TUDELA Y ANTONIO DELGADO

5 DE MAYO DE 2020 12:20H

A cierre del mes de abril, 3.386.785 personas estaban incluidas en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). De estas, 3.074.462 estaban afectadas por un expediente por causas de fuerza mayor. Estas y sus empresas están pendientes ahora de la cada vez menos clara nueva prórroga del estado de alarma o de un cambio legislativo que desvincule dicho estado de alarma de las condiciones especiales de estos expedientes. La clave de la necesidad o no de dicho cambio en la norma, que ha sido solicitado por el Partido Popular y ligado a la posibilidad de que su voto sea una abstención y no un voto contra la nueva prórroga, está en una frase del RD 8/2020: “Las medidas (…) de este real decreto-ley estarán vigentes mientras se mantenga la situación extraordinaria derivada del COVID-19”.

El PP ha pedido que el cambio se produzca en el Consejo de Ministros que se está celebrando y en el que se prevé aprobar la petición de prórroga al Congreso de los Diputados.

El ERTE es el instrumento que con más fuerza ha potenciado el Gobierno de Pedro Sánchez como fórmula para intentar que el parón casi total de la economía no se tradujese en una destrucción de millones de puestos de trabajo. Esta fórmula, tanto de suspensión como de reducción de jornada, supone no perder la vinculación laboral con la empresa. De hecho, se impidió en la norma que las empresas despidieran acogiéndose a las condiciones de los despidos por fuerza mayor o causas objetivas, que suponen una indemnización de 20 días por año trabajado con un límite de 12 mensualidades.

A cambio, en los casos de expediente por fuerza mayor, la empresa deja en todo o en parte de pagar las cotizaciones del empleado o empleada y este recibe su prestación del Servicio Público de Empleo Estatal (70% de la base reguladora) sin que le consuma paro de cara al futuro. Además sigue cotizando a cargo de la Seguridad Social y se ha ampliado la cobertura a aquellos trabajadores que no hubieran cotizado el mínimo para que pudiesen acceder también a la prestación.

LAS DUDAS DE LA NORMA

La normativa que definió los ERTE especificó que se consideraban causados por fuerza mayor aquellos que tuvieran “su causa directa en pérdidas de actividad como consecuencia del COVID-19, incluida la declaración del estado de alarma”. Es decir, el COVID19 era la base de la causa del ERTE y no necesariamente, aunque estaba incluido, las consecuencias de la declaración del estado de alarma.

Pero la norma sí ligó la finalización de los ERTE al fin del estado de alarma, aunque está en revisión cómo hacerlo de forma escalonada al ritmo de las fases de desescalada del confinamiento que está definiendo el Gobierno. Además, se incluyó en el Real Decreto la llamada Salvaguarda del empleo, que obliga a mantener seis meses los puestos de trabajo afectados por un ERTE una vez finalice este.

SECTORES MÁS AFECTADOS POR UN ERTE POR FUERZA MAYOR

Los trabajadores ligados a los sectores de la hostelería, turismo y comercios al por menor son los más afectados en los ERTE.El sector la hostelería concentra el 24,24% de todos los ERTE por fuerza mayor según la media del mes de abril de 2020 con 559.570 personas afectadas. Le sigue el comercio al por menor -excepto de vehículos a motor y motocicletas con el 14,43% y por los servicios de alojamiento con el 6,46%.