CRISIS DEL CORONAVIRUS

Test, test, test pagando 180 euros más la consulta

Las clínicas privadas están realizando test de anticuerpos y PCR por hasta 180€ el pack sin cita previa y sin síntomas. El Gobierno, que ordenó a mediados de abril a las clínicas y centros privados ponerse a disposición de la sanidad pública para los test, exige desde hoy a las CCAA que la sanidad pública haga el test PCR antes de 24 horas a todas las personas con síntomas incluso leves.

PCR y test de anticuerpos realizados por cada 1.000 habitantes. Datos hasta 07/05/2020 / Ministerio de Sanidad y elaboración propia

ANA TUDELA

12 DE MAYO DE 2020 18:00H

El pasado 14 de abril, entraba en vigor una orden del Ministerio de Sanidad que obligaba a los centros, servicios y establecimientos de diagnóstico clínico privados a ponerse a disposición, si no lo estaban ya, del Sistema Nacional de Salud para reforzar los circuitos de diagnóstico del coronavirus, los famosos test tanto de anticuerpos como PCR. En concreto Sanidad les ordenaba ponerse a disposición de las CCAA, que gestionan la sanidad. Eso no impedía que siguieran haciendo sus propias pruebas previo paso por caja de quien acudiese a sus servicios, aunque debía ser con “prescripción médica” y se habilitaba a las comunidades autónomas a “adoptar medidas para regular los precios de las pruebas diagnósticas de detección de la COVID-19 con el objeto de evitar situaciones abusivas en el acceso a este servicio”.

La finalidad de la puesta de los recursos privados a disposición del sistema público era clara, hacer lo más real posible el mensaje del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien el 16 de marzo (dos días después de decretarse el estado de alarma en España) le dijo ya al mundo que la solución a la pandemia pasaba por una vía: “Test, test, test”. Porque “no podemos detener la pandemia si no sabemos quién está infectado”, explicó. A la vista de la realidad, a pesar de que debían estar a disposición de la sanidad pública, las clínicas privadas han seguido teniendo demanda de personas que prefieren y pueden pagar para hacerse la prueba.

Las clínicas privadas están realizando test sin cita previa tanto de anticuerpos como PCR, la prueba más fiable y que permite saber si la persona sigue estando infectada y tiene por tanto posibilidad de contagiar a otros. Según ha podido comprobar DATADISTA a través de los servicios de información de clínicas privadas de la Comunidad de Madrid, los precios en esta comunidad llegan a 180 euros por test PCR.

Prescripción facultativa obligatoria de pago

La mayoría, como el Centro Médico Gran Vía, recalcan que es “imprescindible el volante del médico de cabecera” que prescriba la prueba para que te la realicen. La orden de Sanidad de mediados de abril establecía que las pruebas diagnósticas debían “limitarse a aquellos casos en los que exista una prescripción previa por un facultativo” y esta debía “ajustarse a los criterios establecidos por la autoridad sanitaria competente”. En este centro ofrecen realizar el test serológico por 60 euros y la PCR por 140 euros.

Otras, como la Clínica Armstrong, realizan el test de anticuerpos IgM, que detecta si se ha pasado la enfermedad, más el IgG y la PCR por 180 euros en total (80€ si solo se quieren los dos test de anticuerpos y 135€ si se quiere el IgG más la PCR) con pago siempre por adelantado. En este caso, aunque también recuerdan que “es imprescindible la prescripción médica”, añaden que “se puede ser asintomático” y por ello, ante la dificultad que esto puede implicar para conseguir la prescripción en atención primaria, ofrecen por 25 euros adicionales la consulta médica que puede facilitar la prescripción, consulta que realizan de forma telefónica. Algo similar realiza el Hospital Nuestra Señora del Rosario, que cobra 40 euros por el test de anticuerpos y 80 por la PCR, a los que se añaden los 40 euros de la consulta con el doctor del propio hospital.

En la Clínica Santa Elena están informando sin embargo en el servicio telefónico que no hace falta la prescripción para realizarse los test, que cobran a 45 euros el de anticuerpos y a 150 euros la PCR. Pocos seguros de sanidad privados cubren el coste del test y los que lo hacen son con condiciones, explican en las clínicas consultadas.

¿Para qué iba alguien a pagar por hacerse algo que cubre la sanidad pública y que debería ajustarse a los mismos criterios? Antes incluso de la orden de mediados de abril, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, declaraba en rueda de prensa: “Vamos a tener una única red de testeo. Estamos ultimando una orden ministerial para que todas las pruebas se hagan bajo las mismas condiciones y dirigida por las autoridades públicas”.

Una vez publicada esa orden, ¿por qué no iba la sanidad pública a utilizar las capacidades de la privada para los test si no está pudiendo realizarlos por sus propios medios para cumplir con el que es además uno de los parámetros que influye para pasar de fase en la desescalada? Una característica que cumplen la mayoría de las clínicas consultadas que están realizando test es que invitan a acudir en un horario determinado sin cita previa. No hay por tanto en casi ninguna espera para realizarse el test en estos centros. Algunas informan además de que tendrán los resultados en 72 horas.

El BOE ha impuesto hoy a las comunidades autónomas que garanticen, “en todos los niveles de asistencia, y de forma especial en la atención primaria de salud”, que se realiza la prueba PCR en un plazo máximo de 24 horas a quienes presenten síntomas compatibles con la COVID-19 aunque sean leves. Y no solo síntomas respiratorios. También otros que se han relacionado con el coronavirus como la anosmia (pérdida del olfato y el gusto), la diarrea o las cefaleas. El plazo, si se cumple, al menos para quien tenga síntomas, dejará de ser una ventaja competitiva de la sanidad privada.

Obligación de comunicar los casos

En la orden publicada hoy, se recuerda además que la COVID-19, en tanto que es una enfermedad derivada de un virus de la familia del SARS, obliga a comunicar de manera urgente los casos que den un diagnóstico positivo. Es así en virtud de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, que ordenó la creación de la Red de Vigilancia de Salud Pública, que debía incluir tanto un sistema de alerta precoz como de respuesta rápida en funcionamiento 24 horas al día.

En virtud de esa norma, la orden de hoy facilita tanto un cuestionario para los servicios de atención primaria y los hospitales, así como para los servicios de prevención de riesgos laborales para que recojan los casos sospechosos y confirmados y lo entreguen a las autoridades sanitarias de las CCAA.

Los laboratorios que hagan pruebas de diagnóstico deben identificarse ante Sanidad, incluyendo el nombre y los datos de contacto del responsable de dar los datos del centro y dar datos de cada paciente (identificador, fecha de nacimiento, sexo, prueba de la prueba y resultado), incluyendo el origen de la petición de la prueba.

Además, se actualiza la información diaria que deben facilitar a Sanidad las CCAA, que incluirá los casos sospechosos detectados en atención primaria, los sospechosos detectados en hospitales, así como los asintomáticos o con síntomas leves cuyos resultados muestren que han pasado la enfermedad. Además deben seguir informando de los casos acumulados confirmados por PCR totales, los hospitalizados, los que hayan ingresado en UCI, los fallecidos, altas y los sanitarios contagiados.

Entre los datos sobre los contactos mantenidos por personas contagiadas, se pide el porcentaje de los mismos que desarrollen síntomas y el número de esos contactos que se confirme como nuevo caso.

METODOLOGÍA Y DATOS ABIERTOS

Debido a la falta de normalización, accesibilidad y reutilización de los datos de incidencia de la COVID-19 por parte del Ministerio de Sanidad, DATADISTA comenzó a publicar el pasado 12 de marzo los datos desagregados en formato CSV en su cuenta de Github del resumen de situación por la COVID-19 en España y otros datasets relacionados después de un proceso semiautomático de extracción, limpieza y normalización de las tablas de la situación diaria acumulada de la enfermedad por el coronavirus SARS-CoV-2. Desde entonces, decenas de analistas, especialistas en epidemiología, científicos de datos y periodistas están reutilizando esta información en sus proyectos, estudios y artículos.