MAR MENOR, UN AÑO DESPUÉS

Guerra abierta en el Mar Menor por las limitaciones al regadío

Tras el episodio de mortandad masiva de peces hace un año, las administraciones que miraron a otro lado durante décadas han firmado torres de papeles con membrete. Leyes, medidas cautelares, hojas de ruta. Hasta Europa, que vio tanto tiempo incumplidas las normas, amenaza ahora con multas millonarias. Los regantes, a los que se dejó hacer y cuyas prácticas se fomentaron desde las administraciones, prometen una dura batalla en los tribunales si les limitan la producción.

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Hugo Morán: “Habrá que retornar una parte de la agricultura de regadío a los modelos tradicionales de secano”


ANA TUDELA Y ANTONIO DELGADO

25 DE OCTUBRE DE 2020 10:30H

4 de octubre de 2019. Faltan ocho días para que las orillas de la playa de Villananitos empiecen a llenarse de peces moribundos en busca de oxígeno. La Asociación de Naturalistas del Sudeste (ANSE) y WWF difunden un vídeo grabado la última semana de septiembre en el centro de la cubeta norte del Mar Menor a una profundidad entre 4 y 6,50 metros. El fondo muestra los peores temores desde el episodio de sopa verde de 2016. Ya desde finales de agosto, los parámetros de clorofila, etc. estaban indicando que la laguna podía estar de nuevo al borde de desequilibrarse ante cualquier evento. Y ese evento llegó. Fue el peor episodio de lluvias torrenciales en décadas y ocurrió en el peor momento. Para los agricultores y para el Mar Menor. Con el Campo de Cartagena preparado para la siembra, bajo un manto de abono que fue lavado cuando el cielo se vino abajo y arrastrado a la laguna y al acuífero subterráneo. Nitrato puro. En tierra, alimento para lechugas y calabacines. En el agua, alimento para el fitoplancton, capaz de provocar la eutrofización si se reproduce en cantidades tales que impida pasar la luz.

Ha pasado un año. El Mar Menor tiene cara de haber mejorado. Sus aguas están transparentes en la mayor parte de la laguna y se habla de una buena temporada de pesca. ¿Se ha salido de la UCI o se trata de nuevo de la maldición de la laguna, cuya capacidad de regeneración aparente permitió durante décadas que se mirase hacia otro lado y se ignorasen todas las alertas? ¿Se han tomado medidas suficientes y han sido tan efectivas como para operar el cambio o simplemente este año no ha habido por el momento episodios de lluvias torrenciales que activen la escalada de eutrofización y muerte de flora y fauna?

Debido a la pandemia de la COVID-19, hablamos por videoconferencia con algunas de las voces protagonistas para conocer su opinión sobre la situación de la laguna: el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea; el presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, Manuel Martínez, y el director de la Asociación de Naturalistas del Sureste, Pedro García.

EL REGADÍO ILEGAL

El 24 de octubre de 2019, 12 días después del episodio de anoxia, el Ministerio de Transición Ecológica presentó una hoja de ruta de medidas urgentes para la recuperación del Mar Menor dentro de la comisión de seguimiento del Plan Vertido Cero. En esta comisión también está presente el Gobierno de la Región de Murcia.

En dicha reunión, se hizo público por primera vez que la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) había estimado mediante teledetección que había al menos 9.500 hectáreas de regadío sin concesión en el registro de Aguas. Regadío ilegal. Hasta ese momento, la CHS había sido reacia a cuantificar el número de hectáreas sin respaldo en el registro y de repente cifraba la cantidad sin respaldo legal y lo hacía en cifras muy similares a las que había arrojado dos años antes un exhaustivo estudio basado en teledetección realizado por ANSE y WWF. Este dato supone alrededor del 20% del total de hectáreas cultivadas en el Campo de Cartagena.

A pesar de las constantes llamadas de atención de las asociaciones ecologistas y vecinales que veían extenderse el regadío ilegal sin control, lechugas y melones seguían brotando en tierras sin respaldo en el registro. ¿De dónde les llegaba el agua? La respuesta estaba bajo el suelo, en acuíferos sobreexplotados o cargados de nitratos de los abonos, cuya llegada al Mar Menor suponía un alto riesgo. Lo que pareció no verse durante años, parece haberse hecho de pronto evidente desde que la laguna dijo basta.

"De las 9.000, 9.500 hectáreas que se hablaba en el Mar Menor, ya se han inspeccionado 5.000. Es decir, ya hemos superado el 50%. De esas, 2.500 ya tienen sancionador firme y por nuestra parte la actuación ha terminado y otras tantas están abiertas las diligencias y están próximas a culminar, porque todo parece que también es una situación de ilegalidad."

Mario Urrea, presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura.

"Nos sentimos perseguidos. Nos sentimos acosados." (…)
"Llevo muchos años viendo las actas de la Junta de Gobierno de la CHS y en ninguna se ha informado de que hubiera tantos expedientes, que se estuvieran revisando tantos expedientes, que se están mirando los perímetros de una zona regable" (…)
"Una cosa es que la CHS manifieste que son firmes, yo no tengo por qué dudarlo y luego habrá que ver lo que dicen los tribunales."

Manuel Martínez, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena.

"En los últimos meses, por lo menos en la zona más próxima al Mar Menor hay zonas que estos años han estado cultivadas y actualmente no están cultivadas." (…)
"Como no hemos visto desmantelar los sistemas de riego, las canalizaciones enterradas o los embalses que se construyeron en su día para suministrar agua a esos regadíos ilegales, no sabemos si en cualquier momento, en una circunstancia de mercado, esos campos podrían nuevamente ponerse en marcha."

Pedro García, director de la Asociación de Naturalistas del Sureste.

LA FALTA DE PERSONAL

Después de tantos años en los que la inspección de la CHS pareció desaparecida del Campo de Cartagena, como demuestra la falta de expedientes abiertos hasta el año 2014, la sopa verde de 2016 lo cambió todo y aún más el último aldabonazo que dio el Mar Menor hace ahora un año. Hay unos objetivos definidos y labor sobre el terreno. También un problema que pone en entredicho el empeño que desde el Gobierno central se asegura que se tiene en realizar por primera vez una planificación ajustada a la legalidad y a los recursos disponibles en el Campo de Cartagena: falta personal.

La falta de personal en la Confederación ha sido la tónica habitual en las últimas décadas. Mario Urrea, presidente de la CHS, explica que cuando llegó a la presidencia de la Confederación, en agosto de 2018, sólo había dos guardias para inspeccionar todo el Campo de Cartagena, que tiene una extensión de unas 50.000 hectáreas de regadío. “Eran dos, reconvertimos y pusimos 8. Ahora se ha jubilado uno y me he quedado con 7. Esa es la realidad de la administración hidráulica”.

El MITECO ha dotado a la CHS de 28 trabajadores del grupo empresarial público TRAGSA para trabajos de apoyo a la inspección desalabradoras y pozos ilegales, superficies de riego ilegales y revisión de capas GIS del Registro de Aguas. 18 de estos trabajadores están destinado al área del Mar Menor. A pesar de este refuerzo, Urrea explica que no se han puesto más inspectores que son los únicos que pueden confeccionar el expediente. “Son los que elaboran el documento con rigor porque si no en los juzgados lo perdemos todo. Hemos reclamado recientemente todas las Confederaciones al Ministerio un incremento de plantilla porque la situación es insostenible”. En las antípodas de esta visión están los regantes, que aseguran sentirse acosados por la inspección.

"El que debe de actuar en un expediente sancionador es un funcionario. No puede actuar nadie más. El derecho de inspección, entrar en la propiedad privada, le corresponde a la Administración." (…)
"No se han puesto más inspectores. Son los mismos y es el personal funcionario y laboral de esta casa." (…)
"Que somos menos, porque se van jubilando." (…)
"Hemos reclamado al Ministerio un incremento de plantilla, porque la situación es insostenible."

En el año 2000, “para todo el Campo de Cartagena, había un personal laboral, un guarda. Para todo el Campo de Cartagena. Dime qué hace un guarda y además sin medios de apoyo técnico. Iba por el campo, ponía la denuncia y no podía hacer más”.

Mario Urrea, presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura.

5.000 HECTÁREAS DE REGADÍO REGULARIZADO

Pero además del regadío ilegal, durante años ha convivido otro regadío que se consideró alegal porque en los planes de Cuenca se buscaron fórmulas para regularizarlo. Es el llamado regadío consolidado, aquel que extraía el agua para regar de acuíferos sobreexplotados, lo que debería haber estado prohibido, pero al que por tener derechos de agua anteriores a 1998, se le permitió seguir haciéndolo a la espera de disponer de agua desalada suficiente para sustituir a la subterránea.

Después de años sin demanda que justificase la inversión que se realizó en las desaladoras de agua de mar, ahora se han colocado como uno de las fuentes en pleno crecimiento. La desaladora de Torrevieja, por ejemplo, duplicó su capacidad, pasando de 40 a 80 hm3, y ahora se prevé llevarla hasta 120 hm3. Pero está Águilas, Valdelentisco…, que han permitido elaborar planes que obligan a reducir paulatinamente la extracción de agua subterránea y su sustitución por desalada. “Prácticamente todas las desaladoras del sistema están diseñadas con la perspectiva de poder duplicar su capacidad”, comentaba recientemente a DATADISTA el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.

"El consolidado solo se puede regularizar con agua desalada, que es el único recurso adicional que ha entrado en la cuenca. Creo que fueron del orden de 3.000 hectáreas las que se regularizaron con cargo a la ampliación de Águilas. Ahora estamos con Valdelentisco y ahí también hay un paquete de consolidado a regularizar, que no sé las hectáreas que serán exactamente porque no está aún el expediente, pero estará entre 1.000 y 2.000 hectáreas."

Mario Urrea, presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura.

RECONVERSIÓN DE REGADÍO A SECANO

Una vez se haya eliminado el regadío ilegal y regularizado el que estuvo operando de modo alegal durante años, los planes del Gobierno van más allá. En la citada entrevista, el secretario de Estado de Medio Ambiente comentaba sobre la Región de Murcia y el Campo de Cartagena en particular:
“Primero vamos a ordenar el territorio, que lleva una historia muy larga de ausencia de planificación, y cuando tengamos el territorio correctamente identificado; hayamos conseguido separar lo legal de lo ilegal; sepamos cuántas hectáreas quedan con algún título concesional, en ese momento a lo mejor hay que hacer otra reflexión y es: ¿El volumen de títulos concesionales en estos momentos se adapta a la capacidad del territorio o la excede? Porque a lo mejor hay que empezar a reconsiderar también alguno de los modelos de actividad agraria sobre el territorio”. Y no solo en las tierras junto al Mar Menor. Allí y en otros puntos de la geografía española considera que habrá que “retornar una parte de la agricultura de regadío a los modelos tradicionales de agricultura de secano”. Los regantes piensan defender en los tribunales que esto no ocurra o sea con fuertes indemnizaciones.

"Si queremos luchar contra el cambio climático, tendremos que luchar con regadío. El secano en el Campo de Cartagena no funciona. No ha funcionado nunca." (…)
"Convertir esta región a secano es abandono." (…)
"Habría que establecer un plan de reconversión con alguna compensación, algo." (…)
"Esto acarrearía indemnizaciones importantísimas. Creo que eso no es una opción, directamente."

Manuel Martínez, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena.

LA AMENAZA DE MULTA DE EUROPA ABRE EN ESPAÑA UNA BATALLA LEGAL POR LAS LIMITACIONES AL REGADÍO

Uno de los grandes enemigos del Mar Menor ha sido durante décadas el acuífero bajo el Campo de Cartagena, contaminado por los nitratos de los abonos que se filtran del regadío; con agua salobre debido a su comunicación subterránea con el Mar Menor; y tan lleno, que sus aguas llegan a aflorar a la superficie debido a los retornos de riego, incrementados por las aguas recibidas, entre otras fuentes, por el Trasvase y la caída de lluvias torrenciales.

Los riesgos que el acuífero Cuaternario suponía para el Mar Menor se conocen desde hace medio siglo. A pesar de ello, a mediados de los noventa y ante una dura etapa de sequía, la Confederación Hidrográfica del Segura fomentó la extracción de agua del Cuaternario para destinarla al regadío. Era una bomba de relojería. El agua, al ser salobre, necesitaba ser desalada para servir para el riego, y el proceso de desalación produce entre un 25% y un 30% de rechazo, un vertido de salmuera que concentra los nitratos y que se hizo llegar al Mar Menor a través de las ramblas o se devolvió al acuífero.

Europa obliga a limitar el volumen de nitratos en las masas de agua precisamente por los riesgos que suponen. España no ha cumplido con sus obligaciones ni en el Campo de Cartagena ni en otros puntos.

El 2 de julio de 2020, la Comisión Europea envió a España un dictamen motivado para que cumpla con la Directiva de nitratos. El texto incluye un punto dedicado a la Región de Murcia donde se indica que “Murcia ha reforzado las medidas en vigor, sin embargo, la envergadura y gravedad de los acontecimientos de septiembre y diciembre de 2019 demuestran que las medidas adoptadas hasta la fecha eran insuficientes”.

En este documento, la Comisión indica que el Esquema Provisional de Temas Importantes para el nuevo ciclo hidrológico "corrobora la gravedad de la situación en materia de contaminación por nitratos en la Comunidad, especialmente en el Mar Menor". También considera que el Decreto-ley, de 26 de diciembre de 2019, "constituye una prueba de que las autoridades están al corriente de las causas de la contaminación en el Mar Menor".

Este dictamen motivado es el segundo toque de atención que las autoridades europeas dan a España por la falta de medidas para proteger las aguas de la contaminación por nitratos dentro de un proceso de infracción que puede suponer una multa millonaria para España por incumplimiento de la directiva.

El 16 de julio, dos semanas después del dictamen de Europa, la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Segura aprobó la declaración de la masa de agua subterránea Campo de Cartagena en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo y químico. Esta declaración viene acompañada de la adopción de medidas cautelares, como la reducción a un máximo de dos ciclos anuales de determinados cultivos. Estarán en vigor mientras se elabora el Plan de Ordenación de la masa de agua, que debería estar presentado antes de 2023. Eso, siempre que los tribunales no las anulen, porque la guerra no se ha hecho esperar. El Gobierno regional junto con las Comunidades de Regantes no están de acuerdo con esta decisión y han denunciado una posible irregularidad administrativa para pedir la anulación de la votación. El pasado 10 de septiembre, el Consejo de Gobierno de la Región de Murcia acordó interponer un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo de la Junta de Gobierno de la CHS. Argumentan que se aportó fuera de plazo (dos días hábiles antes de la reunión) la documentación considerada esencial a los miembros de la Junta de Gobierno. La Región de Murcia cuenta con seis representantes es dicha junta.

Urrea considera que con los recursos “lo único que estamos perdiendo, que no es poco a lo mejor, es tiempo. Porque hay que hacerlo. Si el tribunal dice que no está bien hecho pues se hará como digan y habremos perdido de julio al mes que viene. Esto no tiene retorno. Las medidas van a salir sí o sí.”

También aseguran haber recurrido los regantes, quienes añaden un aviso: considerarán una expropiación cualquier limitación a su producción y pelearán en los tribunales para ser indemnizados por ello.

Las cautelares daban un plazo de tres meses para su ejecución en las zonas más próximas a la laguna, la franja de los primeros 1.500 metros, donde no se permite la aplicación de ningún fertilizante. Este plazo finaliza el 1 de noviembre.

"Yo le doy unas medidas que creo que me van a poner en mejor situación el acuífero. Ese ha sido mi trabajo. Ahora ellos (el Gobierno de la Región de Murcia) lo implementarán o no. Yo no invado su competencia. Yo no voy al campo a ver si están abonando bien o mal. Yo voy a seguir midiendo en el acuífero la cantidad de nitratos."

Mario Urrea, presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura.

"Son medidas arbitrarias. Medidas que no tienen un soporte técnico que las justifique. En mi opinión es una carrera a ver quién nos ponemos la medalla para proteger más el medio. Y toda esta situación está generando una inseguridad jurídica brutal porque aquí nadie sabe lo que tiene que hacer." (…)
"A mí lo que más me preocupa que esto ocasiona un daño a la producción agrícola, a los agricultores, esto es una barbaridad pero no va a generar un beneficio al Mar Menor."

Manuel Martínez, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena.

"Cierto es que, si mañana desapareciera toda la agricultura del Campo de Cartagena y la entrada de nitratos fuera cero, al Mar Menor le quedan 20 años de entrada de agua con nitratos. Porque está ahí abajo." (…)
"Yo puedo entender que alguien diga, como el culpable es la agricultura, quitemos la agricultura y yo le digo, perfecto, quitemos la agricultura. Si es una política legítima y sustentada en los órganos que procede, hágase. Pero que sepa usted que le quedan 20 años metiéndole nitratos al Mar Menor si no hace nada más."

Mario Urrea, presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura.

"¿Por qué me tienen que limitar? ¿Me han indemnizado? Me dicen que solo puedo producir dos cultivos o uno. ¿Por qué? Yo estoy en una zona de regadío declarado de interés nacional en su momento donde he estado cultivando un montón de años, donde tengo unas inversiones adecuadas para la superficie que estoy cultivando y para los cultivos. Y ahora me dicen, usted no puede cultivar. Solamente puede hacer dos cultivos."

Manuel Martínez, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena.

EL CUESTIONADO PLAN DE VERTIDO CERO

En marzo de 2019, el Ministerio de Transición Ecológica publicó el documento de "Análisis de soluciones para el Vertido Cero al Mar Menor proveniente del Campo de Cartagena", que planeaba inversiones superiores a los 600 millones de euros, incluida la extracción de aguas del acuífero Cuaternario para bajar sus niveles, (en torno a 12 hm3al año), su canalización a través de un colector hasta una planta en el Mojón para desnitrificarlas, entregar el agua apta para riego a los regantes y dirigir la salmuera, ya desnitrificada, al Mediterráneo. La cantidad a extraer del acuífero quedaba a expensas de conocer el volumen de agua del Cuaternario que descarga en el Mar Menor de forma subterránea. Se encargó el trabajo a Tragsa. Los resultados dejaron en 8,5 hm3 año el volumen que se filtra del Acuífero al Mar Menor, en lugar de los 68 que se habían llegado a estimar.

En una entrevista con DATADISTA, el secretario de estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, reconocía que el plan está en cuestión, así como el colector, que se plantea ahora como último recursos y cuya dimensión, en caso de construirse, quedará determinada por el efecto de las medidas que se tomen en origen, es decir, directamente en las explotaciones agrícolas.

Sus declaraciones han levantado una polvareda en la Región de Murcia, especialmente entre los regantes, que no han tardado en reaccionar dadas las expectativas que tenían puestas en la posibilidad de contar con una nueva fuente de agua para riego.

"El Plan de Vertido Cero ha estado mucho tiempo en elaboración, en estudio y, a pesar de contar con las evaluaciones de impacto ambiental favorables, vemos otra vez que otra actuación que se cae." (…)
"Señores, ¿vamos a interceptar el agua, la vamos a tratar debidamente, tanto el rechazo como el agua para que se pueda volver a introducir en el sistema de riego, sí o no? Si lo vamos a hacer, hagámoslo, porque lo tenemos claro, la tecnología existe, lo que hay que hacer es elaborar los proyectos, adjudicarlos y ejecutarlos. Y no marear más la perdiz."

Manuel Martínez, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena.

MURCIA APRUEBA OTRA LEY DE PROTECCIÓN DEL MAR MENOR Y LA ASAMBLEA LA REVISA SIETE MESES DESPUÉS

Una manifestación en defensa del Mar Menor convocada desde la Federación de Asociaciones de Vecinos, consumidores y usuarios de Cartagena reunió el 30 de octubre de 2019 a más de 55.000 personas en el centro de Cartagena. El acto finalizó con la lectura de un manifiesto por parte de diversas asociaciones sociales como Pacto por el Mar Menor, Anse, Ecologistas en Acción y Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar. Al mismo tiempo desde la sede del Gobierno regional, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras hizo una declaración institucional donde anunciaba la aprobación de una nueva legislación para proteger el Mar Menor antes de que terminara el año.

Esta normativa, que llegó en forma de Decreto-Ley el 26 de diciembre sin el consenso de otros grupos parlamentarios y organizaciones ecologistas, derogaba la Ley 1/2018, de 7 de febrero, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad ambiental en el entorno del Mar Menor. Según un análisis jurídico realizado por Ecologistas en Acción, el 73% de los artículos se correspondían con determinaciones genéricas o ya recogidas en las normativas e instrumentos de planificación existentes. El texto fue tramitado como proyecto de ley, lo que permitía la introducción de enmiendas.

Siete meses después, se aprobada en la Asamblea Regional la Ley 3/2020, de 27 de julio, de recuperación y protección del Mar Menor. Entre las novedades más destacadas está la prohibición de las transformaciones de secano a regadío no amparadas por un derecho de aprovechamiento de aguas y se somete a autorización la creación o ampliación de nuevos cultivos de secano. También se ha ampliado a 1.500 metros la banda de limitación de la fertilización pero con una excepción importante. A partir de los 500 metros se puede utilizar fertilizantes siempre y cuando sea en “agricultura sostenible y de precisión”. Una figura que no especifica el texto que tipo de requisitos técnicos debe cumplir.

La Plataforma SOS Mar Menor considera que es una ley insuficiente no solo con el sector agrícola sino con otras presiones a la laguna al no existir compromisos de reducción de puertos y embarcaciones, superficies urbanas y urbanizables en el Mar Menor.

Por una vez, parecen coincidir regantes y naturalistas. Este año ha servido para mover mucho papel con membrete y realizar pocas actuaciones de envergadura.

"La situación del Mar Menor actualmente es mucho mejor que la que teníamos el año pasado." (…)
"A diferencia del año pasado, el Mar Menor este año no ha recibido una carga importantísima de aguas de escorrentía, que el año pasado en septiembre habían lavado los campos, que estaban preparados para la siembra, arrastrando enormes cantidades de abonos, de nitratos, de pesticidas." (…)
"Todo se ha ralentizado. Parece como si mucha gente prefiriese olvidarlo" (…)
"En cualquier momento puede ocurrir otra catástrofe."

Pedro García, director de la Asociación de Naturalistas del Sureste.

"Se han adoptado medidas en cuanto a estudios, medidas en cuanto a papeles pero ejecución material de actuaciones, de obras en sí o actuaciones, se han realizado pocas."

Manuel Martínez, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena.

¿Y LOS PECES?

"Es increíble la cantidad de gente dedicada a pescar doradas y lubinas que están por todas partes, quién sabe si también causando un problema en la cadena trófica, ya que son animales muy voraces. Centenares de miles han escapado de sus jaulas y se han convertido en un recurso fantástico para los pescadores del Mar Menor, que ha conseguido ocultar el descenso de otras especies."

Pedro García, director de la Asociación de Naturalistas del Sureste.