PLAYA BURBUJA

El retiro no tan dorado de los extranjeros en la costa: el caso de la Marina Alta

El análisis de los datos realizado por DATADISTA muestra que la población británica empadronada en esta comarca ha caído un 31,4% en la última década. Soledad, alcoholismo y aislamiento, entre los principales problemas detectados.

Playa Burbuja:¿Por qué es importante esta investigación?
Disculpe, su casa en la playa no será salvada por el Gobierno

Por Antonio Delgado y Ana Tudela

12 de febrero de 2017

El sueño de muchos españoles que viven en el interior y de europeos del norte del continente es jubilarse en un bonito pueblo de la costa mediterránea. Un clima agradable todo el año, servicios públicos, playas acondicionadas y una buena gastronomía conforman un cóctel perfecto.

Una de las zonas que cumplen este requisito es la comarca de la Marina Alta en Alicante. Una zona costera compuesta por 33 municipios que cuenta con una orografía que intercala las montañas con los valles y una costa compuesta por calas, cabos y acantilados.

Situación de la comarca de la Marina Alta en la provincia de Alicante
Situación de la comarca de la Marina Alta en la provincia de Alicante / DATADISTA

Desde los años 60, esta zona ha vivido una fuerte transformación económica, social y demográfica producto de la apuesta por el turismo y la construcción. La accidentada orografía está regada por todo tipo de urbanizaciones residenciales tanto en la costa como en el interior de la comarca. Una de las técnicas de venta más habituales de los constructores era irse a ferias en Londres o Berlín para vender las viviendas. También fletar aviones en países del norte de Europa y llenarlo de posibles compradores y periodistas. Venían, comían, firmaban y volvían a sus países con una segunda residencia bajo el brazo. Posteriormente, durante el boom inmobiliario de los años 2000, la oferta también se concentró en residentes en la meseta y de la propia comunidad autónoma.

Británicos de más de 65 años

Núcleo de población de la Moraira en Alicante
Núcleo de población de la Moraira en Alicante. / DATADISTA

La demografía en la Marina Alta es muy singular. Desde hace más de 40 años, es una de las zonas con mayor concentración de extranjeros empadronados en el litoral mediterráneo de la península ibérica. Según los datos del INE del padrón continuo de 2016, el municipio de Llíber es la localidad con mayor número de extranjeros residentes de toda España con el 71,4%. En la comarca, casi el 35% de la población es extranjera. Mayoritariamente provienen de países de la Unión Europea con los británicos a la cabeza. Casi el 10% de los empadronados en la zona son de este país. Hay tantos extranjeros que incluso desde otras localidades de España se hacen campañas de promoción turística en la zona. El año pasado, la Agrupación Provincial de Hostelería y Turismo de Cuenca realizó un acto promocional de siete días en Calpe en busca de turismo extranjero.

Hace una década las cifras eran más altas. Desde 2006, el número de residentes en La Marina Alta ha disminuido un 6,4%, debido principalmente a la salida de extranjeros (-5%). La mayoría de los que se han ido son británicos. La población residente con esta nacionalidad ha caído un -31,4% desde 2006. También influye la mortalidad de una población envejecida. El 40% de la población residente en la zona tiene 65 años o más frente al 18,5% de media de la población empadronada en España.

Esta situación también se repite en otras zonas de la costa mediterránea donde se concentra la población extranjera como en la provincia de Málaga. La gente se va. Y con la inseguridad que genera el Brexit esta situación puede empeorar.

Tasa de población extranjera empadronada en el litoral del mediterráneo en 2016. / Fuente: INE

Jordi Giner, doctor en Sociología por la Universidad de Valencia e investigador en migraciones de jubilación y turismo explica a DATADISTA que la situación no es tan ideal cuando se piensa en un retiro dorado al lado del mar. Giner presentó en 2015 una tesis doctoral sobre la población residente extranjera en la Marina Alta. Por primera vez se estudiaba la situación de una comarca donde tener coche es obligatorio hasta para ir al supermercado. “Había un tren pero lo han quitado porque las condiciones de la vía estaban fatal”. Las alternativas son carreteras secundarias o una autopista de pago. Los aeropuertos más cercanos están a unos 100 kilómetros de distancia.

Los principales problemas que han encontrado entre la población extranjera residente en la Marina Alta son la soledad, el alcoholismo y el aislamiento. Individuos o parejas de más de 60 años que abandonan su redes sociales en sus países de origen y que se van a vivir a urbanizaciones aisladas de los centros urbanos. Además, tampoco se integran con la población local ni aprenden el idioma. “Nosotros lo enfocamos como un problema, no como una oportunidad”, explica Giner.

“Pensamos que viven en un retiro dorado y la realidad es que ni son la clase social alta que pensamos. Además, lo normal es que las familias no sepan nada de ellos. Se de algún caso de una persona que muere y tiene un hijo en Australia y otro en Canadá. Es un drama. Al cabo de dos semanas aparecieron por aquí y se hicieron cargo.”

Para Giner, otro de los problemas a tener en cuenta es la parte de la población extranjera que no se empadrona o que no actualiza sus datos. Por ley, los residentes comunitarios inscritos en el Registro Central de Extranjeros y los residentes no comunitarios con permiso de residencia de larga duración tienen que renovar su inscripción en el padrón cada cinco y dos años, respectivamente, pero no todos lo hacen.

Municipos con más de un 50% de población extranjera en el litoral del mediterráneo peninsularº
Municipos con más de un 50% de población extranjera en el litoral del mediterráneo en 2016. / Fuente: INE

También hay población que no se empadrona porque viven en la zona menos de seis meses al año o directamente no quieren empadronarse para no perder derechos en sus países. “Es un arma de doble filo, porque a ellos les viene bien para no perder los derechos, pero a los ayuntamientos les afecta porque pierden financiación del Estado”. Un caso paradigmático en la Marina Alta es Calpe. Esta localidad de 19.591 habitantes ha perdido un 25% de su población residente en la última década. En este tiempo, ha disminuido un 45,71% la población extranjera empadronada.

Las administraciones locales tienen que disponer de determinados servicios públicos en función de su número de habitantes. Por ejemplo, el número de médicos, farmacias, maestros y otros servicios públicos, están ligados a la población residente. El padrón también sirve de base para la elaboración del Censo Electoral.

Por este motivo, en agosto del año pasado, el Ayuntamiento de Calpe puso en marcha una campaña para actualizar el padrón municipal dirigida a los residentes extranjeros. El Consistorio calcula que casi 11.000 residentes extranjeros en la localidad no constan en el padrón debido a que no han renovado su inscripción.

En las diez provincias españolas de la península que limitan con el Mediterráneo viven 2,7 millones de extranjeros. El 16,4% del total de la población. Casi 900 mil provienen de países de la Unión Europea. Pero el número real es mucho más alto. Hay miles de personas extranjeras residentes en la costa que no han adquirido la condición de vecino.

Este artículo muestra uno de los temas que trataremos en Playa Burbuja. Reserva ahora tu ejemplar


Apoya ahora este trabajo de investigación

Playa Burbuja es un proyecto transmedia de investigación en abierto sobre los efectos de la burbuja inmobiliaria en la costa mediterránea y una oportunidad de conservar en imágenes, datos, documentos y también gracias a las voces de los habitantes del litoral la prueba de lo que ocurrió y cómo dejó el paisaje, el medioambiente y las vidas de muchas personas.